martes, 15 de julio de 2008

Chistes Mezclados o mezcladito de chistes

Chistes Mezclados o mezcladito de chistes

La japonesa Flor de Loto viajaba desde Europa a EEUU en avión, y horas antes de llegar, le pide a la azafata:
- Señolita azafata, yo llamalme Flol de Loto, y quelel pedile un favol.
- Sí, como no, ¿Qué favor?
- Quelel que usted avisalme cuando estemos soblevolando Miami, yo tenel el sueño de vel Miami desde el aile.
- Si, Flor de Loto - responde la azafata - Quedate tranquila, que cuando eso ocurra, yo te voy a avisar.
Efectivamente, en momentos en que el avión sobrevolaba Miami, la azafata se dirige al asiento de la japonesa para avisarle, pero comprueba que ésta no se encontraba ahí. Le pegunta a su compañero de asiento, y este le dice que Flor de Loto estaba en el baño.
Hacia allí va presurosa la azafata, y luego de golpear la puerta del baño, dice:
- ¡¡¡Flor de Loto!!! ¿Querés ver Miami?
Y desde adentro Flor de Loto le responde:
- Ahola no puedo, ahola estoy tlatando de vel chi cago.


Dos ladrones se paran frente a la vitrina de una joyería y empiezan a contemplar un hermoso collar de diamantes. Un ladrón le pregunta al otro:
- ¿Cuánto crees que nos darían por esa joya?
Y el otro ladrón le responde:
- Y... yo pienso que de 5 a 8 años de cárcel.


La secretaria, una chica moderna, entra en el despacho del director de la importante empresa donde trabaja y le dice:
- Señor, un joven rubio, de ojos azules, de unos treinta años, tostado por el sol, ancho, fuerte y simpático, quiere hablarle a usted de algo que ya no recuerdo...


Jacobo llama desde Tel Aviv a su hijo Samuel que emigró a Nueva York y le dice:
- Lamento arruinarte el día, pero tengo que informarte que tu madre y yo nos estamos divorciando, cuarenta y cinco años de sufrimiento es suficiente.
- Papi, ¿de qué estás hablando? - grita el hijo.
- No podemos soportar seguir viéndonos - le contesta el padre - estamos hartos el uno del otro, y estoy cansado de hablar del tema, así que mejor que tú llames a tu hermana Anna en Chicago para contarle.
Y corta el teléfono. Desesperado el hijo llama a su hermana, quien explota en el teléfono:
- Cómo que se están divorciando? Yo me voy a hacer cargo del asunto.
Inmediatamente la hija llama al padre y le dice:
- Ustedes NO se divorcian! No hagan nada hasta que yo llegue. Ahora mismo vuelvo a llamar a mi hermano y mañana estaremos los dos con ustedes. Hasta entonces no hagan nada. ESCUCHASTE BIEN ???.....
Y corta.
El anciano deja el teléfono, mira a su esposa y le dice:
- Muy bien Rebeca, todo salió perfecto... los dos vienen a visitarnos y se pagan sus pasajes.